Cartas
Ayer recibí una carta como las de antes.
Hace años que no tenía entre mis manos una carta de verdad con dos sellos de los que tienes que pasarlo por la lengua para humedecerlos y pegarlos.
Nada de adhesivos que parecen pegatinas, ni de nota que pone franqueo pagado.
¡Sellos de verdad!
En la actualidad sólo se reciben cartas del banco, el agua, la luz, el médico... todas malas, notificaciones de hacienda, la seguridad , multas.
Y lo que es peor sin sellos de verdad como los que yo colecciono.
Me enviaba la carta mi prima Antonia de Casares con unos folletos turísticos del pueblo y alrededores.
Muchas gracias, Antonia, sobre todo por los sellos de verdad.


No hay comentarios:
Publicar un comentario