Desgraciadamente, seguimos en guerra, seguimos viendo imágenes impactantes, de niños, de llantos, de éxodo, de huida... Y no es un videojuego, no es un juego, no es un sueño, es realidad que supera a la ficción.
Hay inocentes, culpables, sangre, disparos, bombas, tanques, balas... En la guerra qué vale una vida, cuánto cuesta un muerto, qué precio tiene un soldado, un civil...
En fin, que acabe pronto, "A guerras revueltas, ganancias de dictadores". Eso, sí los que pierden siempre son los mismos, los que ganan, también, son los mismos. Dejamos en manos de cualquiera el destino de nuestro planeta Tierra. Aprietan un botón... y a tomar por culo.
¡Perdón! Que tururururú que la culpa la tienes tú.
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