Se nos fue...
Ahora tienes un ventanal inmenso desde donde ves tu pueblo, las máquinas, los camiones, las Cáminas como tú los llama.
Será muy difícil subir las escaleras de tu casa y ver la mesa camilla vacía. Muy duro observar el cigarrillo sobre el frío cristal.
Ya no me dolerá el silencio, como cuando me quedaba a solas contigo. Ahora me dolerá tu ausencia.
Bueno José, no hay nada para siempre, ni nadie...
Un beso.


No hay comentarios:
Publicar un comentario