Hay que tener amigos hasta en el infierno
Ayer me eché una amiguita nueva, un poco delgada, pero muy divertida.
Ahora, es un hueso duro de roer.
La conocí en un curso de hacer arte en la fabricación de papel, que organizaba FGUMA.
Aprendimos las técnicas de fabricación de pulpa, de la mezcla del color y practicamos varios dibujos, fomentando la creatividad de cada uno.
Un taller de mangas remangadas...
Asistí junto a mi gran amigo José María (Mi hermano)
Este fue el resultado
Junto a la ventana, frágil y tímida, observaba el aprendizaje.
No se movió, ni habló, por no molestar. Tiene una mirada, como la que no te mira, poco pecho, pero muy elegante. Pocos kilos, pero bien repartidos.
Desde ayer tengo una nueva amiguita, se llama Canina y suspiro por sus huesos...
Me concede este baile






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