Al pan, pan...
y al vino, casera...
Según el Wiktionary, su significado es:
"Habla de la necesidad y el hecho de llamar a las cosas por su nombre, con sinceridad y sin rodeos"
Mi versión es usada a mi favor, porque yo no puedo beber un tinto sin casera.
Y cuando la calidad y el precio del vino son prohibitivos, yo también me lo tomo con casera.
No os quiero contar, las reacciones de los demás comensales:
-¡Eso no se hace.
-¡Estás cometiendo un sacrilegio!
-¡Asesino del vino!
-¡Pa eso bebe Fanta!
Los más heavy intenta impedir tal atropello e impiden la mezcla.
Y digo yo, no va tó pa dentro, que más da que yo le eche al vino, casera o Puleva de chocolate.
Por cierto, una anécdota de la casera:
Estaba almorzando con un niño que nunca había visto esta bebida burbujeante, y le pregunté si quería un refresco de naranja, limón o cola, a lo que me contestó:
-Yo quiero agua con boquetitos.
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