Relojes, cárceles del tiempo...
El hombre se esfuerza por dominarlo todo, por controlar el tiempo.
Meten el tiempo en esferas para las muñecas, en relojes de paredes, clepsidras (relojes de agua), relojes de arena, incluso lo ponen al sol.
Pero el tiempo se les escapa, se paran los relojes, más el tiempo no se detiene.
(El reloj de la foto es herencia de mi abuelo).
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