Antonio Soler
El escritor presentó ayer por la tarde “El día del lobo” que trata sobre la desbandá.
El lugar la sala del Museo Picasso, entrada libre hasta completar aforo.
Tomamos la decisión de asistir al evento, como a otras 250 personas.
La odisea de llegar cerca del lugar para aparcar el coche fue apoteósica.
Primero, todas las calles cortadas por obras o de acceso restringido.
Segundo, una vez aparcado caminamos 500 metros sorteando maletas y turistas.
La ciudad abarrotá de guiris, nos sentíamos forastero en nuestra tierra. A nuestro alrededor solo se oía hablar en inglés, francés, italiano y alemán.
Cuando llegamos, oh no horror, una cola de unas cien personas para entrar.
Y la gente prudente recibíamos la noticia de que la sala estaba completa.
Así que nos paseamos por las zonas adyacentes como dos guiris más.
Y digo yo: ¿Quién organizó esa presentación? No se comprende una sala de 172 plazas para la presentación de una obra de un escritor malagueño, extensamente premiado.
Esa sala serviría para la presentación de mis libros que ronda la media de 60 personas, no para Antonio escritor consagrado.
En fin, pasado el mal rato, pude comprobar lo bella que es Málaga y qué luz tiene, con o sin guiris, vacía o 150% de ocupación.